Los arroceros, con más de 500 tractores convocados por UPA-Andalucía, dicen un no rotundo al dragado del río, porque supondría la desaparición del cultivo.

Un no rotundo. Eso es lo que se ha podido escuchar esta mañana en Isla Mayor, donde más de 500 tractores convocados por UPA-Andalucía han mostrado su más enérgico rechazo al proyecto de dragado del río Guadalquivir. Todo el sector arrocero del Bajo Guadalquivir se ha echado a la calle con sus tractores para denunciar lo que todos los informes científicos reconocen por unanimidad, que el dragado del río alteraría la calidad del agua y, por lo tanto, haría inviable el cultivo del arroz.

El Secretario General de UPA-Andalucía, Agustín Rodríguez, que ha estado acompañado por el Secretario General de UPA-Sevilla, José Antonio Méndez, y el alcalde de Isla Mayor, Ángel García, ha explicado que el rechazo al dragado del río no es una cuestión exclusivamente de nuestra Organización o de los arroceros, sino que lo confirman todos los informes científicos que tiene el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente encimad e la mesa. “Los estudios dicen que el dragado del río es inviable porque supondría una alteración en la salinidad del agua, lo que haría inviable el cultivo del arroz. Hay que recordar que de este cultivo viven municipios del Bajo Guadalquivir como Isla Mayor, Puebla del Río, Aznalcázar y Coria, que represetan más de 35.000 hectáreas con una producción media de 320.000 toneladas y una actividad imprescindible para el empleo, con más de 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos, unido al algodón y al tomate industrial. Además, afecta al cangrejo y a actividades pesqueras que se vienen realizando durante siglos en este tramo del Guadalquivir”, ha afirmado Agustín Rodríguez.

Por ese motivo, el Secretario General de UPA-Andalucía exige al ministro de Agricultura y Medio Ambiente que pare el proyecto, a pesar del acuerdo que alcancen hoy las autoridades del puerto. “La última palabra en este asunto la tiene el ministro, que es el que debe autorizar medioambientalmente un proyecto que es inviable. Hay que recordar que la autorización ambiental que existe es negativa. Por eso, y con los estudios científicos en la mano, que dicen que el dragado no es viable, entendemos que el ministro tiene la obligación legal de parar esta locura de un proyecto que no tiene ni pies ni cabeza”, ha añadido Agustín Rodríguez.

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WWF insiste en que el dragado del Guadalquivir no es viable

Apuesta por aumentar caudal de agua dulce.

La organización ecologista WWF ha insistido, en relación con el proyecto del dragado de profundización del río Guadalquivir que la Autoridad Portuaria llevará al consejo de administración del próximo 16 de abril para su toma de conocimiento, en que la licitación de la iniciativa no es, a día de hoy, viable, apostando por una batería de propuestas de futuro para el estuario entre las que se cuenta el aumento de los caudales de agua dulce.

El responsable de la Oficina para Doñana de WWF, Juan José Carmona, ha indicado a Europa Press que, a entender de la formación ecologista –que esta semana ha organizado unas jornadas sobre, precisamente, proyectos en el cauce fluvial del Guadalquivir–, acometer la iniciativa “no es posible” según el actual condicionado, dado que esta acción debe ser ajustada a un informe en el que se refleja que hay que recuperar los caudales de agua dulce. “No lo pueden hacer de por sí, y otra cosa es querer confundir”, ha abundado.

En este sentido, la postura de WWF tiene similitudes con la de la Junta de Andalucía, cuyo consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Luis Planas, ha incidido en que “parece que no están recogidas” las condiciones preceptivas marcadas por el estudio realizado por una comisión del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y ha añadido que cualquier acción al respecto debería ser “coherente” con las conclusiones de este informe. “En la medida en la que el proyecto que se pretende aprobar no recoja estos condicionantes, no tendrá nuestro parecer positivo”, señaló.

Y es que, según los ecologistas, “la forma en la que se lleva a cabo el dragado de mantenimiento, la navegación actual de los buques y su oleaje, la reducción de los caudales dulces, la introducción de especies exóticas, los vertidos agrícolas, urbanos e industriales o la erosión de los márgenes son factores que están teniendo graves consecuencias sobre el Guadalquivir, las costas y las pesquerías del estuario y el Golfo de Cádiz”.

Por ello, WWF presentó en 2012 un nuevo informe con un decálogo de medidas que las administraciones han de poner en marcha “urgentemente” para cumplir con dicho objetivo, incluyendo todas las recomendaciones de la Comisión Científica, cuyo dictamen, recuerdan, “pasaba a ser condición vinculante en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de dragado y, por tanto, de obligado c

cumplimiento para todas las administraciones implicadas”.

Así, y al margen del aumento de los caudales de agua dulce, se aboga por modificar el dragado de mantenimiento para minimizar sus efectos negativos; deslindar el Dominio Público Marítimo Terrestre en el Bajo Guadalquivir; proteger los márgenes del cauce contra la erosión; recuperar y restaurar las llanuras de inundación; eliminar la montaña del río; reconectar los brazos fluviales con el cauce principal; reducir los aportes de sedimentos, nutrientes y pesticidas; crear un Plan de Gestión de la Pesca en el río y su entorno; y establecer medidas de adecuación al cambio climático.

La gran estafa del dragado del Guadalquivir

Por Ricardo Gamaza. Ecoperiodismo.

Profesores de las universidades andaluzas y científicos de primera línea revelaron ayer la gran estafa que ya está en marcha por parte de la Autoridad Portuaria de Sevilla para lograr llevar a cabo una operación especulativa para la que requieren el dragado del río Guadalquivir. En la jornada organizada ayer por la Universidad de Sevilla que tuvo un lleno total, se pusieron sobre la mesa los desencuentros de la Autoridad Portuaria con los científicos a los que se les encargó un estudio sobre el Guadalquivir para determinar los efectos que podría tener un dragado del río, tal y como tiene proyectado hacer el Puerto de Sevilla y cuya licitación ha anunciado que realizará la semana que viene.

“La Autoridad Portuaria de Sevilla evita acudir a defender su proyecto de dragado ante la ciudadanía y opta por ‘comprar’ medios de comunicación.”

El dragado del río, es la siguiente fase a seguir por el Puerto de Sevilla, tras haber construido ya una descomunal esclusa que sustituirá a la actual y trasladará las instalaciones portuarias, dejando así desafectados de esta actividad los terrenos donde se ubica actualmente, ubicados en una zona de alto valor urbanístico y cuyo precio en el mercado inmobiliario supondría un pelotazo urbanístico. Sin embargo el dragado para aumentar la profundidad del río y con ello el canal de navegación siempre ha estado bajo sospecha. Las consecuencias ambientales, económicas y culturales que puede acarrear aumentar el canal de navegación del Guadalquivir en Sevilla no estaban claras y por eso se solicitó un estudio al Consejo Superior de Investigaciones Científicas para lo que se creó una comisión que realizó muestreos, recabó datos y analizó “con rigor científico”, como explica el catedrático de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica, Miguel Angel Losada, ya que hasta entonces no había más que estimaciones y el método científico requería datos empíricos y modelos, no habladurías, explica el también director del Centro Andaluz de Medio Ambiente.

El estudio científico revela que en la actualidad dragar el río es matarlo. El Puerto de Sevilla hace oídos sordos y continúa adelante.”

Pero la comisión científica no dio vía libre, como esperaba el Puerto de Sevilla, a su megaproyecto de dragado y aumento de calado del río. Por el contrario, los datos científicos revelaron que en el estado actual del río, un dragado de las características que quiere realizar la Autoridad Portuaria, supondría la muerte del río. Es más: los científicos planteaban que los dragados periódicos que se realizan por el Puerto de Sevilla para retirar los sedimentos del lecho fluvial también debían realizarse con reservas y atendiendo a directrices marcadas por estudios científicos. Cuando el Puerto de Sevilla tuvo conocimiento de las conclusiones científicas, se arrepintió de las declaraciones hechas hasta entonces en las que aseguraban que cumplirían a pies juntillas lo que indicasen los científicos. Veinte días después de que la Comisión Científica hiciese público el estudio la Autoridad Portuaria realizó una draga, demostrando que la ciencia ya no le interesaba.

La Autoridad Portuaria de Sevilla desde que los científicos dieron a conocer su estudio no ha vuelto a querer saber nada de ellos y elude compartir atril con los científicos para el debate e informar a la ciudadanía –como ha sucedido con estas jornadas públicas organizadas bajo el lema ‘Proyectos en el Estuario del Guadalquivir’-. Y no es de extrañar. Sobre todo porque a lo que están acostumbradas algunas administraciones públicas como el Puerto de Sevilla es a que los científicos le den aval a sus proyectos, a que le pongan el sello de la universidad a los estudios encargados, como ya le sucediera tras presentar el primer proyecto de traslado del puerto, dragado y nueva esclusa en 1999. Entonces la Autoridad Portuaria de Sevilla encargó a la Universidad de Sevilla el “Estudio integral de la actividad portuaria en la provincia de Sevilla” que concluía que el dragado del río para aumentar el canal de navegación y una nueva esclusa eran imprescindibles para salvar la vida económica de Sevilla. “Estas conclusiones, que aparecen al final del estudio, bien podrían aparecer al principio”, indica Luis Andrés Zambrana, economista y profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. Zambrana, que desautoriza este estudio apuntó su carácter sesgado e interesado atendiendo a los intereses del Puerto de Sevilla… por otra parte, quien lo pagó.

“El estudio científico se basa en datos reales que hasta ahora no se habían medido en el Guadalquivir.”

En esta ocasión los expertos han hecho lo que saben hacer: analizar, estudiar y sacar conclusiones con base científica, pero estas no le vienen bien a la operación del Puerto de Sevilla, que ha cambiado de estrategia y ha creado una Plataforma de ‘amigos’ del dragado, a la que le han puesto el apellido de ‘ciudadana’ aunque carece de esa representación y lo que si representa es a los verdaderos beneficiarios económicos de la obra, entre ellos grandes constructoras y empresarios.

El faude a la ciudadanía que está llevando a cabo el Puerto de Sevilla se basa también en una campaña mediática en la que los medios de comunicación están posicionados de parte de donde hay dinero, es decir, donde se plantea el reparto de los 35 millones de euros que vienen de Bruselas para pagar esta obra. Progreso, empleo y riqueza, son tres de las falacias sin datos reales ni mucho menos datos contrastados que se esgrimen como grandes ventajas del dragado en el discurso de la Autoridad Portuaria y de sus voceros mediáticos y políticos.

“La Plataforma prodragado no es ciudadana, sólo aspira a hacerse con 35 millones de euros de Bruselas y dar un pelotazo urbanístico.”

El objetivo es el reparto de esos 35 millones de euros europeos y la operación urbanística con los terrenos que quedarán libres lindando con la avenida de la Palmera, una de las zonas donde el metro construido es más caro en Sevilla. De lo que no habla el Puerto es de las consecuencias ambientales, de los efectos sobre los cultivos de arroz, ni tampoco de cómo se arrasaría con el marisqueo del estuario, ni de otras mentiras en las que se basa un dragado que además de aumentar la profundidad del río aumentará los ceros de las cuentas corrientes de unos pocos profesionales del ‘pelotazo’. De estos temas, muchos de ellos analizados sesudamente por los mejores científicos que tenemos en Andalucía, el Puerto de Sevilla no sólo no habla, sino que trata de que se hable poco. Ayer, el encuentro ciudadano –esta vez si era un encuentro de la ciudadanía, no como la Plataforma Portuaria- sí habló de estas cosas, y con datos. Sólo faltaría que este movimiento se organizara y reclamara lo que es suyo (de la ciudadanía): el Guadalquivir.

10 propuestas de futuro para el Estuario por WWF

barcosubiendoguadalquivirLa forma en la que se lleva a cabo el dragado de mantenimiento, la navegación actual de los buques y su oleaje, la reducción de los caudales de agua dulce,la introducción de especies exóticas,los vertidos agrícolas, urbanos e industriales,la erosión de los márgenes, son factores que están teniendo graves consecuencias sobre el Guadalquivir, las costas y las pesquerías del estuario y el Golfo de Cádiz.

Para WWF, el río Guadalquivir “no es sólo un elemento más de Doñana, es su columna vertebral, la arteria principal que permite dar vida a un espacio natural que resulta crucial para la migración de millones de aves europeas todos los años. Sin el río, Doñana no puede sobrevivir”.

Para revertir el progresivo deterioro del estuario del Guadalquivir y recuperar los servicios ambientales, sociales y
económicos del río, y de acuerdo con los estudios científicos realizados, WWF presentó en 2012 un nuevo informe que
contiene las 10 medidas las administraciones han de poner en marcha urgentemente para cumplir con dicho
objetivo.

El documento incluye todas las recomendaciones de la Comisión Científica aceptadas por el antiguo Ministerio de Medio Ambiente, Rural yMarino el pasado año (actual Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente). El dictamen de la
Comisión pasaba a ser condición vinculante en la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de Dragado y, por tanto, de obligado cumplimiento para todas las administraciones implicadas.

Para WWF, el objetivo de las administraciones públicas debe ser la puesta en marcha de todas las recomendaciones del dictamen, entre las que se cuentan la no realización del dragado de profundización y la recuperación del equilibrio del estuario
del Guadalquivir.

Las administraciones públicas implicadas en la gestión del río -estatales, autonómicas y locales- están obligadas en este contexto a garantizar la preservación, mantenimiento y gestión integral del Guadalquivir. Para ello deben establecer los mecanismos de coordinación necesarios para adoptar las medidas de gestión coordinadas que aseguren la conservación de la biodiversidad y aumenten el valor de sus recursos pesqueros –directamente ligados a los de todo el litoral atlántico andaluz, al tiempo que se da solución a los problemas de erosión de la costa oriental onubense por el cambio de dinámica del Estuario del
Guadalquivir.

Las 10 medidas que WWF propone son:

1.Aumentar los caudales de agua dulce al estuario.

2. Modificar el dragado de mantenimiento para minimizar sus efectos negativos.

3. Deslindar el Dominio Público Marítimo Terrestre en el Bajo Guadalquivir.

4. Proteger los márgenes del Guadalquivir contra la erosión.

5. Recuperar y restaurar las llanuras de inundación.

6. Eliminar la Montaña del Río.

7. Reconectar los brazos del río con el cauce principal.

8. Reducir los aportes de sedimentos, nutrientes y pesticidas.

9. Crear un Plan de Gestión de la Pesca en el Guadalquivir y su Entorno.

10. Establecer medidas de adecuación al cambio climático.