WWF insiste en que el dragado del Guadalquivir no es viable

Apuesta por aumentar caudal de agua dulce.

La organización ecologista WWF ha insistido, en relación con el proyecto del dragado de profundización del río Guadalquivir que la Autoridad Portuaria llevará al consejo de administración del próximo 16 de abril para su toma de conocimiento, en que la licitación de la iniciativa no es, a día de hoy, viable, apostando por una batería de propuestas de futuro para el estuario entre las que se cuenta el aumento de los caudales de agua dulce.

El responsable de la Oficina para Doñana de WWF, Juan José Carmona, ha indicado a Europa Press que, a entender de la formación ecologista –que esta semana ha organizado unas jornadas sobre, precisamente, proyectos en el cauce fluvial del Guadalquivir–, acometer la iniciativa “no es posible” según el actual condicionado, dado que esta acción debe ser ajustada a un informe en el que se refleja que hay que recuperar los caudales de agua dulce. “No lo pueden hacer de por sí, y otra cosa es querer confundir”, ha abundado.

En este sentido, la postura de WWF tiene similitudes con la de la Junta de Andalucía, cuyo consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Luis Planas, ha incidido en que “parece que no están recogidas” las condiciones preceptivas marcadas por el estudio realizado por una comisión del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y ha añadido que cualquier acción al respecto debería ser “coherente” con las conclusiones de este informe. “En la medida en la que el proyecto que se pretende aprobar no recoja estos condicionantes, no tendrá nuestro parecer positivo”, señaló.

Y es que, según los ecologistas, “la forma en la que se lleva a cabo el dragado de mantenimiento, la navegación actual de los buques y su oleaje, la reducción de los caudales dulces, la introducción de especies exóticas, los vertidos agrícolas, urbanos e industriales o la erosión de los márgenes son factores que están teniendo graves consecuencias sobre el Guadalquivir, las costas y las pesquerías del estuario y el Golfo de Cádiz”.

Por ello, WWF presentó en 2012 un nuevo informe con un decálogo de medidas que las administraciones han de poner en marcha “urgentemente” para cumplir con dicho objetivo, incluyendo todas las recomendaciones de la Comisión Científica, cuyo dictamen, recuerdan, “pasaba a ser condición vinculante en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de dragado y, por tanto, de obligado c

cumplimiento para todas las administraciones implicadas”.

Así, y al margen del aumento de los caudales de agua dulce, se aboga por modificar el dragado de mantenimiento para minimizar sus efectos negativos; deslindar el Dominio Público Marítimo Terrestre en el Bajo Guadalquivir; proteger los márgenes del cauce contra la erosión; recuperar y restaurar las llanuras de inundación; eliminar la montaña del río; reconectar los brazos fluviales con el cauce principal; reducir los aportes de sedimentos, nutrientes y pesticidas; crear un Plan de Gestión de la Pesca en el río y su entorno; y establecer medidas de adecuación al cambio climático.

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