No son los barcos, son los dragados los que provocan la erosión de margenes del Guadalquivir

Ecologistas en Acción también informó desfavorablemente en la Comisión de Agua y Biodiversidad el proyecto de protección de márgenes del Guadalquivir presentado por el Puerto de Sevilla.

No son los barcos, son los dragados los que están detrás de la erosión de las márgenes del Guadalquivir. Esta es la conclusión a la que se llega tras oír la intervención del profesor Losada en la comisión conjunta de Aguas y Biodiversidad del Espacio Natural Doñana sobre el proyecto de protección de márgenes presentado por el Puerto de Sevilla.
Esta es la segunda vez que se trata este asunto. Si en la primera cita de la comisión ya se plantearon dudas de la viabilidad de la solución propuesta por el Puerto para garantizar la estabilidad de las márgenes basada en la colocación de tubos flexibles de geotextil a lo largo de la orilla que se pretende defender, la intervención del profesor Losada supuso un varapalo tremendo a un proyecto que hace aguas por todos lados.

Comenzó Losada su intervención negando la mayor: es falso que la principal causa de la erosión de márgenes, tal como se afirma en el proyecto del Puerto y que justifica la obra de los geotextiles, sea el oleaje de los barcos.

El proyecto del Puerto justifica su supuesto en la presentación de fotos aéreas de la evolución de la orilla desde 1956 a 2010 y supone, a partir de esas fotos, que el retroceso ha sido continuo. Sin embargo, Losada hace una lectura diferente y mediante un estudio destallado permite distinguir periodos de máximo retroceso y otros de estabilidad. Tras indagar en el histórico resulta que los máximos retrocesos coinciden con potentes intervenciones en el río por dragados de profundización, el primero en torno a 1963 por las fuertes avenidas acaecidas ese año que conllevó un dragado de profundización para eliminar los sedimentos arrastrados que se depositaron en todo el estuario, el segundo en 1985 año en el que se acometió la corta de la Cartuja. Sumadas estas alteraciones serían el origen de más del 80 % de la recesión de la orilla, por tanto el proyecto falla de base. Si no se acierta con la causa, ¿ cómo se va a dar con la solución?.

Además, también cuestiona la solución de los geotextiles en base a que al ser la causa de la inestabilidad de la orilla la demanda de materiales desde el propio río para rellenar zonas dragadas, cada dragado conlleva un relleno de la zona excavada con materiales que proceden de las márgenes que se quieren estabilizar, provocando una acción de zapa que desestabilizaría los geotextiles socavándolos por la base, por lo que duda mucho de la estabilidad de la obra que se presenta sin que se cuantifique estos posibles fallos ni presupuesta su mantenimiento.

El investigador del CSIC Javier Ruiz centró su intervención en ratificar la ausencia absoluta de diagnóstico ambiental y cómo afectaría la obra a las poblaciones vegetales, poniendo en duda incluso, mediante las fotos de la zona de actuación piloto, que la vegetación de ribera pudiera llegar a colonizar la estructura geotextil, como afirma el proyecto.

Por parte de la Estación Biológica de Doñana se incidió en la posible afección a los espacios intermareales, con presencia de especies de flora amenazada como Zoostera y Althenia, que ni siquiera se citan en el estudio.

En definitiva un mal proyecto que no atiende a las recomendaciones del propio organismo del que depende, Puertos del Estado, y que supondrá tirar dinero público en una obra de 1000 euros/metro lineal, y que no garantiza para nada la consecución del objetivo de estabilización de las márgenes de Guadalquivir.

Para Ecologistas en Acción de Andalucía lo más destacable es que cada vez que se evalúa un aspecto relacionado con el dragado que el Puerto pretende realizar en el estuario, queda más patente que el principal elemento que distorsiona el estuario es la actividad portuaria y sus dragados de mantenimiento, que no han sido nunca sometidos a evaluación ambiental y que no hay ninguna intención por parte de la Autoridad Portuaria de que esta se lleve a cabo, impidiendo el seguimiento científico de su actividad. Con esta actitud de rechazo al conocimiento es lógico que se despierten todas las suspicacias y se considere por buena parte de las organizaciones sociales a la Autoridad Portuaria de Sevilla una administración opaca y de escasa fiabilidad.

Ecologistas en Acción pedirá a la Consejería de Medio Ambiente que exija a la Autoridad Portuaria de Sevilla la evaluación ambiental y el seguimiento de las campañas anuales de dragado por afección a la red Natura 2000, lo que posibilitará conocer sus consecuencias en el Estuario y decidir qué hacer para garantizar su viabilidad económica y ambiental.

Anuncios