Charla “Dragado del Guadalquivir: hay que cambiar el rumbo” en Mairena del Aljarafe

charla dragadoCharla: “DRAGADO DEL GUADALQUIVIR: HAY QUE CAMBIAR DE RUMBO”.
Ponente: FERNANDO SANCHO.
Presenta: José Luis Bueno.
Día: Martes, 2 de diciembre
Hora: 20:00 h a 22 h.
Lugar: Sede del Ateneo de Mairena del Aljarafe (Sevilla). C/ Juan Ramón Jiménez.
Colabora: Ateneo de Mairena del Aljarafe.
Organiza: Asociación en Defensa del Territorio del Aljarafe (ADTA).
Miembro de la Plataforma: “POR UN RÍO VIVO”.

La Audiencia Nacional recuerda que no puede realizarse el dragado del Guadalquivir sin cumplir antes con el dictamen de la Comisión Científica

Arrozales de las marismas del Guadalquivir

Arrozales de las marismas del Guadalquivir

La última sentencia de la Audiencia Nacional confirma la obligación del Puerto de Sevilla de realizar un proyecto de ejecución para el dragado antes de iniciar cualquier tipo de obra. El Tribunal reconoce que ese proyecto podrá ser recurrido, y que deberá integrar los contenidos de la declaración de impacto ambiental (DIA), incluido el informe de la Comisión Científica.

Para WWF, esta sentencia es negativa para el proyecto de dragar el río Guadalquivir que promueve la Autoridad Portuaria de Sevilla, ya que no podrá realizarse sin antes elaborar un proyecto que debe incluir el informe de los científicos.

La sentencia de la Audiencia Nacional sobre el recurso de WWF confirma que la Autoridad Portuaria de Sevilla tendrá que redactar un proyecto de ejecución, algo que no hizo con la esclusa del río. El Tribunal reconoce además que ese acto será el recurrible y en el que WWF podrá hacer valer sus objeciones a todo el procedimiento, incluyendo la DIA y su contenido.

Además, tanto el Abogado del Estado en sus alegaciones como el propio tribunal en los fundamentos de derecho, reconocen que el informe de la Comisión Científica es parte integral de la DIA y debe incluirse en el proyecto de ejecución. El informe científico deja claro que el dragado de profundización propuesto por la Autoridad Portuaria de Sevilla no es compatible con el lamentable estado actual del Guadalquivir.

Por ello, WWF considera que esta es una sentencia negativa para el proyecto de dragado del Guadalquivir, ya que no permite al Puerto de Sevilla comenzar las obras como pretende, sin antes cumplir con las recomendaciones del informe científico.

WWF vuelve a exigir a las administraciones responsables del proyecto que lo retiren de forma definitiva, protejan Doñana e inicien de una vez por todas la recuperación del estuario del Guadalquivir.

Feragua y los arroceros acusan al Puerto de “vender humo” sobre el dragado

Ven “falaz y demagógica” la interpretación de la Autoridad Portuaria acerca de la sentencia.     22-11-14. R.S. Diario de Sevilla.

La federación mayoritaria de regantes de Andalucía (Feragua) que preside Margarita Bustamante, la Federación de Arroceros y la organización agraria Asaja destacaron ayer que hasta ahora “la Autoridad Portuaria sólo se ha dedicado a vender humo sobre el dragado, insiste en la necesidad de acabar el dragado antes de final de año y ni siquiera ha presentado aún el proyecto de defensa de márgenes”. Estas entidades siguen manteniendo una oposición férrea al dragado, si no va acompañado de la modernización del sistema de riego del arroz.

Reaccionan así tras las informaciones aparecidas ayer en la prensa sobre el dragado del Guadalquivir y sobre la interpretación que el Puerto ha realizado de la reciente sentencia de la Audiencia Nacional que rechaza el recurso de la organización ecologista WWF.

Las tres organizaciones recalcaron que la sentencia, “lejos de allanar el camino al dragado que pretende realizar la Autoridad Portuaria de Sevilla”, deja clara la vigencia de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), que “es la mejor garantía contra un dragado insostenible y sin la adecuada protección al medioambiente y a la actividad agrícola que se desarrolla en el estuario, y el mejor blindaje para que este proyecto sólo pueda realizarse dando cumplimiento estricto a todas las reservas y recomendaciones ambientales planteadas en su momento por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)”.

Así pues consideran “falaz y demagógica” la interpretación del Puerto sobre la sentencia de la Audiencia Nacional “pues no hay en esa sentencia una sola línea sobre el fondo de la cuestión, y menos aún una línea despejando el camino al dragado, como se ha vendido“.

Los regantes de Feragua, la federación de arroceros y Asaja consideran que la ejecución del dragado debe supeditarse a la puesta en marcha de un plan de medidas correctoras y compensatorias para todos los afectados, y muy especialmente al Proyecto de protección de márgenes y al proyecto de Modernización del Sector Arrocero, principal, pero no único, sector económico perjudicado por el dragado. Y señalan que no hay avance alguno en estas medidas e insisten en que el presupuesto que maneja el Puerto para todo el proyecto de dragado es completamente insuficiente, y no da para abordar en su totalidad las duras medidas ambientales exigidas por la DIA.

Piden a las administraciones públicas y partidos políticos que actúen en defensa de la legalidad y de los intereses generales, no conveniencias “preelectorales”, y a los representantes empresariales y sindicales, que sean representantes de los intereses comunes “y no sólo de una parte”.

 

Dragado del Guadalquivir: hay que cambiar el rumbo

Fernando Sancho y Leandro del Moral. La Tribuna de Viva Sevilla.

  Las últimas semanas, políticos municipales, sindicalistas y empresarios bombardean a la opinión pública con el mensaje de que la supervivencia del puerto de Sevilla se juega en el dragado de profundización del estuario del Guadalquivir. Renace así el discurso que se oye en Sevilla cada 25 años desde hace más de dos siglos: el puerto agoniza y si se acomete esta operación (corta de la Merlina, corta de Los Jerónimos, corta de Tablada, vieja esclusa, Canal Sevilla-Bonanza, dragado de la desembocadura, cortas de Isleta, de los Olivillos, de la Punta del Verde, nueva esclusa, dragado de profundización…) no solo se afrontará esta amenaza de colapso sino que se garantizará su futuro.

¿Cuál es la realidad? El 2 de octubre de 2003 se publicó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del Proyecto “Actuaciones de mejora en los accesos marítimos al puerto de Sevilla”. Cumpliendo una de sus cláusulas, se constituyó una Comisión Científica que, de acuerdo con la Autoridad Portuaria, acordó encargar un Estudio para completar las lagunas de información detectadas en el proyecto a un equipo investigador coordinado por Miguel Losada (Universidad de Granada) y Javier Ruiz (CSIC, Cádiz).

Recibido el Estudio en 2010, la Comisión Científica emitió un informe al Ministerio de Medio Ambiente, que entre otras cosas dice:  “La situación actual (del estuario) requiere la intervención rápida y coordinada de las administraciones implicadas en la planificación y gestión del estuario, de la cuenca del Guadalquivir y de la costa, de modo que se revierta la tendencia actual que lleva al colapso del estuario y a la costa que de él depende, y por tanto al Parque Nacional de Doñana, cuyas marismas forman parte del propio estuario”. En los párrafos finales del dictamen se dice: “…recomendamos que se desestime definitivamente el dragado de profundización y que de mantener la autoridad portuaria de Sevilla su voluntad de realizar dicho dragado, inicie un nuevo procedimiento de EIA  una vez las condiciones del estuario hayan mejorado”.

No se trata exclusivamente de una amenaza a Doñana, ni menos aún a una Doñana concebida en sus estrictos límites administrativos de espacio protegido e inventario de especies. Se trata, en todo caso, de una amenaza a  un proyecto, Doñana,  que significa laboratorio de procesos, ideas y experiencias de desarrollo sostenible en el sentido más noble de la palabra, con el cual alguno de sus responsables directos debería sentirse identificados más allá de lucrativos contratos y proyectos.

Además de los graves impactos ambientales, el proyecto tiene numerosas afecciones sobre otras actividades productivas: el proyecto no ha valorado los efectos inducidos en otros puertos andaluces (Algeciras, Cádiz, Huelva, Málaga); no valora la competencia con otras zonas industriales PI Dos Hermanas, Zona Franca Cádiz; el estudio económico es antiguo, controvertidos y muy débil; ignora la existencia de otros agentes en conflicto de importancia tales como: arroceros, piscicultores, pescadores y marisqueo, salineros, y proyectos de desarrollo rural y turístico de los Ayuntamientos ribereños.

¿Cuál es el nuevo enfoque que el importante tema del puerto de Sevilla requiere? Pasar de una perspectiva unipolar, centrada exclusivamente en los intereses sectoriales y actuales del puerto, a una perspectiva integradora de la complejidad de funciones, intereses y actividades económicas, sociales y ecológicas presentes en el estuario. Frente a la privatización del patrimonio natural por una élite local extractiva, la reversión del capital natural a la comunidad, su legítima propietaria, para que desarrolle sus potencialidades con prácticas ambientales, sociales y económicas sostenibles. Frente a una perspectiva de lucha contra la naturaleza, es necesario diseñar una estrategia de adaptación y negociación con la naturaleza. Frente a la opacidad y la ausencia de rendición de cuentas de las élites y los centros de poder actuales, garantizar la transparencia y admitir la  participación en el debate con las opiniones contrarias.

“El dragado menos profundo afectaría a las márgenes y a Doñana”

Pide a las instituciones que no ignoren el estudio del estuario y ejecuten los proyectos de forma conjunta. Ana Sánchez Ameneiro. Diario de Sevilla. 13-11-14.

En los últimos días, se han vuelto a desgranar opiniones sobre el dragado de profundización del canal de navegación como si no existiera el estudio sobre el estuario del Guadalquivir que en febrero de 2011 presentó el CSIC en Sevilla. Se ha podido leer que el dragado de profundización “iría a favor de bajar el tapón salino”, y lo contrario, “preocupación por el posible aumento de la salinidad”. Lo financió íntegramente la Junta de Andalucía para desentrañar la madeja de conflictos en torno al dragado. Duró más de tres años y trabajaron en él más de cien científicos del CSIC y de varias universidades de Andalucía, coordinados por los profesores Javier Ruiz del Icman-CSIC y Miguel A. Losada de la Universidad de Granada. Se generaron más de 80 millones de datos ambientales del estuario con tecnología y modelos de vanguardia. Los resultados han sido publicados en revistas y libros científicos a nivel internacional (se pueden descargar en https://gdfa.ugr.es/docs/?goto=estuario). Ante estas afirmaciones, este periódico ha pedido a uno de los coordinadores, Miguel A. Losada, que aclare qué dice exactamente el estudio sobre el dragado y sus efectos.

-Profesor Losada, ¿cómo afecta el dragado de profundización en la salinidad del estuario?

-Analicemos primero la salinidad en las condiciones actuales, sin dragar, y después el efecto del dragado. La salinidad o contenido de sales por unidad de volumen de agua decrece a lo largo del estuario. Cuando por la presa de Alcalá del Río se descarga un caudal medio diario de unos 50 metros cúbicos por segundo (m3/s), la salinidad en Bonanza es prácticamente la del mar, pero aguas arriba de Sevilla, a unos 80 kilómetros de Sanlúcar, la salinidad es muy baja, el agua es prácticamente dulce. Este comportamiento se debe a que en cada tramo del cauce compiten la descarga de agua dulce y la acción de la marea. Además, interviene un proceso de transporte y mezcla que la naturaleza pone en marcha en cuanto detecta diferencias de salinidad entre dos tramos del estuario y tiende a disminuir dichas diferencias.

-¿La salinidad en una estación de bombeo para el arroz varía con el agua que baja por el río?

-En la estación, como en cada punto del estuario, la salinidad crece con la llenante y decrece con la vaciante, pero lo hace alrededor de un valor de equilibrio que depende de la descarga de agua dulce y de la carrera de marea. Con una descarga media diaria entre 40-60 m3/s el valor de equilibrio de la salinidad en la desembocadura es de 35 psu (unidad práctica de salinidad), a 30 kilómetros es de 12 psu y a 60 kilómetros, de 2 psu. Si se mantiene la descarga constante el valor de equilibrio de la salinidad es mayor con mareas vivas que en muertas. Pero, si se decidiera reducir la descarga fluvial por debajo de 15 m3/s durante varias semanas, la salinidad de equilibrio iría aumentando y con el paso del tiempo todo el estuario terminaría teniendo una salinidad próxima a la del mar.

-¿En las crecidas se forma un tapón salino en la desembocadura?

-Si se descarga por la presa de Alcalá de Río un caudal medio diario de más de 400 m3/s de agua dulce varios días, 6-8 ciclos de marea, la mayor parte del estuario tendría agua dulce, y en la desembocadura la salinidad decrecería rápidamente, desde su valor en mar abierto, 35 psu, hasta valores inferiores a 2 psu a 15 kilómetros en el interior del estuario. Durante el estudio pudimos comprobar que en condiciones de crecida, descargas de 2.000 m3/s, a 2-3 kilómetros de la desembocadura ya se podía encontrar una salinidad muy baja, de 2 psu.

-Pero, si el dragado de profundización cambia la acción de la marea…

-No hay que olvidar que la profundidad del canal de navegación se mantiene gracias a los dragados periódicos. Al profundizar el nivel actual del canal de navegación no más de un metro, cambiarán algo las características de la marea (su longitud y su celeridad), pero no se modificará significativamente ni la amplitud de la marea ni las velocidades máximas del agua con respecto a sus valores actuales, los dos factores principales que determinan la acción de la marea en la salinidad. Por tanto, con esa actuación el comportamiento de la salinidad y su variabilidad y distribución en el estuario no diferirá significativamente de sus valores actuales.

-¿El dragado inferior a un metro que plantea Puertos del Estado se podría hacer?

-El dragado menos profundo no daría nuevos problemas en la salinidad y en la turbidez pero sí lo haría en las márgenes y la morfología del estuario (que afecta a Doñana), y no ayudaría (no empeoraría) a mejorar el estado ecológico del estuario.

-¿Toda la responsabilidad para controlar la salinidad recae en el manejo del agua dulce?

-Partiendo de las condiciones actuales del estuario, con y sin ejecución del dragado de profundización, la salinidad y su variabilidad actual sólo cambiarán si se modifica la descarga de agua dulce. Si se ejecuta el proyecto previsto de modernización del arroz y no se mantienen las descargas que actualmente se dedican al riego, el estuario acusará una salinización durante esas épocas y unas aún menores tasas de renovación del agua con el consiguiente aumento del deterioro de su calidad. A la larga se convierte en un peligro para el cultivo del arroz, ya que la intrusión salina y el deterioro ambiental pueden aparecer también en las aguas subsuperficiales y el nivel freático, y lo harían con mayor intensidad de la actual, requiriendo una revisión de las dotaciones de agua actuales. Los arroceros conocen bien las consecuencias.

-¿Cómo interfieren e interaccionan el dragado de profundización y la modernización del arrozal en la turbidez?

-El estuario del Guadalquivir es uno de los más turbios del mundo. Cuando no hay crecidas, la turbidez actual y su variabilidad se debe a la acción de la marea sobre el fondo y las márgenes del cauce principal. Con el cauce dragado y una protección de márgenes teniendo en cuenta la dinámica mareal, la turbidez será similar a la actual, muy alta. Las concentraciones de sólidos en suspensión en el agua, incluso cerca de la superficie, son de 600 mg/l. En el mundo sólo el del Ganges supera esos valores.

-¿La turbidez es la misma en todo el estuario?

-La turbidez varía en el estuario con dos máximos en su interior: uno a unos 35 kilómetros de la desembocadura y otro en el kilómetro 60 variando su posición hasta la presa de Alcalá del Río. Hay más turbidez en mareas vivas que en mareas muertas. Esta elevada turbidez inhibe la transmisión de la luz en el agua, afectando el balance entre consumo y producción de materia orgánica, y, por tanto de oxígeno. En la actualidad el estuario consume mas oxígeno del que produce su biota vegetal, y no hay luz suficiente para hacer la fotosíntesis ya en el primer metro de agua, afectando severamente el estado ecológico de las aguas del estuario. Para controlar la turbidez se necesita más agua dulce de forma continuada.

-¿Cuál es el estado ecológico actual del estuario?

-Los datos medidos en el periodo 2007-2011 en más de 14 puntos fijos del estuario indican que concentraciones de oxígeno por encima de 9 mg/l sólo se observan en los 25 kilómetros más próximos a la desembocadura. En el resto del estuario, durante más del 80% del año, la concentración de oxígeno está por debajo del umbral que daña la biodiversidad (4,6 mg/l), y con regularidad por debajo de 2,9 mg/l (umbral de hipoxia, el oxígeno disponible limita procesos necesarios para la vida). Cerca de Sevilla se observa hipoxia tres meses al año, y con cierta frecuencia condiciones de anoxia (0,5 mg/l), es decir ausencia de oxígeno. Estas condiciones son devastadoras para la biodiversidad del estuario. La concentración de CO2 es alta y el pH bajo, afectando la capacidad de organismos acuáticos para fabricar sus esqueletos de carbonato cálcico. Estas condiciones tienen importantes consecuencias en las pesquerías y el marisqueo en la desembocadura y su entorno. Desde junio a diciembre de 2008 se detectó concentración de microcistinas (cianobacterias tóxicas) que afectó a amplias zonas del estuario. En el estudio hay información medida, analizada y cuantificada que indica que las aguas en más de dos tercios del estuario no presentan un buen estado ecológico la mayor parte del año.

-¿Qué pasa con las márgenes y su proyecto de protección?

-Desde Esparraguera al caño de Brenes, el trazado del canal de navegación tiene tres curvas que condicionan la circulación del agua y están afectando la dinámica sedimentaria de ambas márgenes. Este tramo y el siguiente, desde el caño de Brenes hasta Bonanza están en desequilibiro morfológico, que afecta a las márgenes y su posición en el tiempo, es decir a su migración. Los dragados de mantenimiento y profundización alteran este proceso natural. Cuando, por ejemplo, se rectifica y profundiza el tramo entre el brazo de la Torre y el caño de Brenes, en la margen de Doñana, se está trabajando contra la tendencia natural del cauce que intentará rellenar la zona dragada. El proyecto de dragado de profundización debe demostrar que no afectará aún más las márgenes y su dinámica. Para ello, antes de proponer soluciones de protección debe identificar de dónde sale el sedimento que rellena la zona dragada, evaluar la tasa de transporte y de acumulación en la zona y cuantificar la periodicidad y los costes de los dragados de mantenimiento que la nueva profundización acarreará y sus consecuencias. Lo que se hace en un tramo del cauce tiene repercusión en los restantes.

-¿Y en la desembocadura?

-Las actividades humanas han dejado reducido el estuario a un “canal y unos pocos caños”. Han desaparecido prácticamente los llanos mareales, las zonas de pequeña pendiente que se inundan con la marea y que contribuyen a controlar la circulación mareal y la calidad de sus aguas y su estado ecológico. Sin ellos la marea transporta hacia el mar menos arena que la que introduce el oleaje procedente de las playas de Doñana. Entra por la margen derecha hacia el interior del estuario, empujando el agua hacia la margen izquierda. Es fácil observar en imágenes de google que en los últimos 15 kilómetros del cauce se está inscribiendo un nuevo meandro que afectará a toda la desembocadura, el canal de navegación y las infraestructuras en ese tramo de estuario. El proyecto de protección de márgenes debe considerar este comportamiento, pronosticar su evolución y determinar el efecto de los dragados y de la posible protección de márgenes y de las mayores crecidas esperables.

-Dígame claves del estuario.

-La cantidad, calidad y secuencia temporal de descarga de agua dulce determina la salinidad y la turbidez en el estuario y su variabilidad temporal, que condicionan el estado ecológico de sus aguas y los recursos del estuario. Turbidez y erosión de márgenes están relacionadas con la acción de la marea y la gestión del dragado. La capacidad del estuario de autorregularse ante un desequilibrio temporal depende de la contribución de los llanos mareales a la circulación de agua y la disponibilidad de agua dulce. Conviene no olvidar que la descarga actual de agua dulce es insuficiente para mejorar el estado ecológico de las aguas del estuario del Guadalquivir, y en el futuro está amenazada por el proyecto de modernización del arroz.

-¿El Puerto, la Confederación y la Junta deben hablar antes de ejecutar los tres proyectos?

-No es recomendable, ni tecnológicamente correcto redactar y ejecutar los proyectos de profundización, de protección de márgenes y de conducción de agua al arrozal por separado y seguir gestionando el estuario como si el arrozal estuviera en Constantinopla y el canal de navegación en Washington. El método científico y la ciencia no generan opiniones sino conocimiento que ha sido sometido a un proceso de evaluación con reglas y arbitraje aceptados por la comunidad científica. Los gestores y los ciudadanos deben valorar nuestro trabajo y aplicarlo más allá de conveniencias coyunturales, pues se cometen muchos más fallos y más peligrosos por ignorar lo que ya se sabe que por lo que se desconoce.

-¿Hay que hacer más estudios del estuario?

-Estamos en el siglo XXI, hay un estudio riguroso, con las series de medidas de la dinámica ambiental del estuario del Guadalquivir más completas y más fiables de las que se dispone hoy. Se han invertido en él más de dos millones de euros públicos. Las instituciones que gestionan el estuario deben aplicar lo que ya se sabe o explicar a los ciudadanos por qué no lo aplican. Por favor, no ignoren el informe y no se escuden en la economía “cortoplacista” para tomar decisiones. El estuario es un bien de todos los españoles y un patrimonio ambiental universal, respétenlo, gestionen desde el conocimiento y den explicaciones en consecuencia.

Feragua, Asaja y la federación de arroceros se oponen a la ejecución inmediata del dragado del río Guadalquivir que promueve la Autoridad Portuaria de Sevilla

Los fondos europeos no pueden ser la excusa para un Dragado sin garantías.

Feragua, la Federación de Arroceros y ASAJA coinciden en que la posible pérdida de fondos europeos no puede ser la excusa para autorizar un proyecto que en el momento actual no reúne las condiciones para que pueda ejecutarse sin causar daños irreparables al medio ambiente, a la actividad económica de la Cuenca y a la imagen internacional de Andalucía.

La presidenta de Feragua, Margarita Bustamante, el presidente de Asaja, Ricardo Serra, el presidente de la Federación de Arroceros, Juan Cuquerella, y el alcalde de la localidad de Isla Mayor, Ángel García Espuny, ofrecieron una rueda de prensa en la que expresaron su oposición a la ejecución inmediata del dragado del río Guadalquivir que promueve la Autoridad Portuaria de Sevilla, al entender que en el momento actual no se dan las garantías para un dragado sostenible.

A este respecto, señalaron que la modernización del arroz es tan indisociable al dragado como el proyecto de márgenes. Dicho de otra forma, sin un presupuesto y un calendario de actuaciones que contemple de forma paralela el dragado, la modernización del arroz y la ejecución del proyecto de márgenes, no hay garantía alguna para la agricultura y el medio ambiente. Dado que el proyecto de modernización del arroz no se ha incluido en los fondos Feder, el proyecto del dragado no puede iniciarse.

Las tres organizaciones advirtieron que se tomarían medidas legales y de movilización social en caso de iniciarse el dragado sin las adecuadas garantías.

Por su parte, el alcalde de Isla Mayor, Ángel García Espuny, quien también habló en nombre del regidor de Los Palacios, Juan Manuel Valle Chacón, subrayó que el Guadalquivir “lo es todo” para estas dos localidades, recordó que “las directrices de la comisión científica y el informe de la UNESCO son contrarios al Dragado” y que los cambios en el río en el pasado siempre han generado “irreparables pérdidas; por eso, si se hace el Dragado no habrá marcha atrás, nos enfrentaremos a un daño irreparable”.

WWF rechaza el dragado parcial que anuncia Puerto de Sevilla y recuerda la obligación de cumplir con el dictamen de los expertos

Ante el anuncio realizado por la Autoridad Portuaria de Sevilla de realizar un dragado de profundización parcial en 2015 de 0,85 metros, aplazando el resto del proyecto a años posteriores, WWF se manifiesta totalmente en contra y reitera su petición al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de que descarte definitivamente el dragado de profundización por sus efectos negativos sobre el estuario del Guadalquivir.

WWF pide al Gobierno estatal y a la Junta de Andalucía que impidan esta acción, que considera un claro fraude, y solicita que pongan en marcha las medidas imprescindibles para la recuperación del estuario, de acuerdo con el dictamen científico realizado en 2010.

Peligros de navegar por el Guadalquivir, uno de los al menos 50 accidentes acontecidos en los últimos 3 años. El Citadel embarrancado.

Peligros de navegar por el Guadalquivir, uno de los al menos 50 accidentes acontecidos en los últimos 3 años. El Citadel embarrancado.

Hay que advertir que de acuerdo con la decisión del Ministerio de Medio Ambiente en 2011, dicho dictamen de la Comisión Científica es una condición de la DIA, por lo que sin su cumplimiento y posterior evaluación previa, no se puede ejecutar ningún tipo de dragado de profundización, ya sea parcial o total hasta los 8 metros.

WWF recuerda que, tres años después de esa decisión, las administraciones no han avanzado en la puesta en marcha de la gestión integral del estuario, ni han impulsado las medidas mínimas que pedían los científicos para la recuperación del río, como la restauración de los llanos mareales, el aumento de los caudales de agua dulce que llegan al estuario o la reducción de la contaminación procedente de la cuenca del Guadalquivir.

Además, no se debe olvidar que actualmente la Comisión Europea tiene abierta una queja contra España por este proyecto, por lo que no debería comenzar ninguna actuación hasta que este procedimiento esté resuelto.

En la última reunión de su Comité de Patrimonio de la Humanidad, celebrada en junio,la UNESCO volvió a exigir a España que se comprometa a descartar definitivamente el dragado de profundización del Guadalquivir, un proyecto que supondría un impacto inasumible para los valores universales de Doñana. La preocupación de los organismos internacionales por la situación de Doñana es tan grande que la UNESCO ha pedido una nueva misión internacional, conjunta con la Secretaría del Convenio Ramsar, como la desarrollada en 2011.