“El dragado menos profundo afectaría a las márgenes y a Doñana”

Pide a las instituciones que no ignoren el estudio del estuario y ejecuten los proyectos de forma conjunta. Ana Sánchez Ameneiro. Diario de Sevilla. 13-11-14.

En los últimos días, se han vuelto a desgranar opiniones sobre el dragado de profundización del canal de navegación como si no existiera el estudio sobre el estuario del Guadalquivir que en febrero de 2011 presentó el CSIC en Sevilla. Se ha podido leer que el dragado de profundización “iría a favor de bajar el tapón salino”, y lo contrario, “preocupación por el posible aumento de la salinidad”. Lo financió íntegramente la Junta de Andalucía para desentrañar la madeja de conflictos en torno al dragado. Duró más de tres años y trabajaron en él más de cien científicos del CSIC y de varias universidades de Andalucía, coordinados por los profesores Javier Ruiz del Icman-CSIC y Miguel A. Losada de la Universidad de Granada. Se generaron más de 80 millones de datos ambientales del estuario con tecnología y modelos de vanguardia. Los resultados han sido publicados en revistas y libros científicos a nivel internacional (se pueden descargar en https://gdfa.ugr.es/docs/?goto=estuario). Ante estas afirmaciones, este periódico ha pedido a uno de los coordinadores, Miguel A. Losada, que aclare qué dice exactamente el estudio sobre el dragado y sus efectos.

-Profesor Losada, ¿cómo afecta el dragado de profundización en la salinidad del estuario?

-Analicemos primero la salinidad en las condiciones actuales, sin dragar, y después el efecto del dragado. La salinidad o contenido de sales por unidad de volumen de agua decrece a lo largo del estuario. Cuando por la presa de Alcalá del Río se descarga un caudal medio diario de unos 50 metros cúbicos por segundo (m3/s), la salinidad en Bonanza es prácticamente la del mar, pero aguas arriba de Sevilla, a unos 80 kilómetros de Sanlúcar, la salinidad es muy baja, el agua es prácticamente dulce. Este comportamiento se debe a que en cada tramo del cauce compiten la descarga de agua dulce y la acción de la marea. Además, interviene un proceso de transporte y mezcla que la naturaleza pone en marcha en cuanto detecta diferencias de salinidad entre dos tramos del estuario y tiende a disminuir dichas diferencias.

-¿La salinidad en una estación de bombeo para el arroz varía con el agua que baja por el río?

-En la estación, como en cada punto del estuario, la salinidad crece con la llenante y decrece con la vaciante, pero lo hace alrededor de un valor de equilibrio que depende de la descarga de agua dulce y de la carrera de marea. Con una descarga media diaria entre 40-60 m3/s el valor de equilibrio de la salinidad en la desembocadura es de 35 psu (unidad práctica de salinidad), a 30 kilómetros es de 12 psu y a 60 kilómetros, de 2 psu. Si se mantiene la descarga constante el valor de equilibrio de la salinidad es mayor con mareas vivas que en muertas. Pero, si se decidiera reducir la descarga fluvial por debajo de 15 m3/s durante varias semanas, la salinidad de equilibrio iría aumentando y con el paso del tiempo todo el estuario terminaría teniendo una salinidad próxima a la del mar.

-¿En las crecidas se forma un tapón salino en la desembocadura?

-Si se descarga por la presa de Alcalá de Río un caudal medio diario de más de 400 m3/s de agua dulce varios días, 6-8 ciclos de marea, la mayor parte del estuario tendría agua dulce, y en la desembocadura la salinidad decrecería rápidamente, desde su valor en mar abierto, 35 psu, hasta valores inferiores a 2 psu a 15 kilómetros en el interior del estuario. Durante el estudio pudimos comprobar que en condiciones de crecida, descargas de 2.000 m3/s, a 2-3 kilómetros de la desembocadura ya se podía encontrar una salinidad muy baja, de 2 psu.

-Pero, si el dragado de profundización cambia la acción de la marea…

-No hay que olvidar que la profundidad del canal de navegación se mantiene gracias a los dragados periódicos. Al profundizar el nivel actual del canal de navegación no más de un metro, cambiarán algo las características de la marea (su longitud y su celeridad), pero no se modificará significativamente ni la amplitud de la marea ni las velocidades máximas del agua con respecto a sus valores actuales, los dos factores principales que determinan la acción de la marea en la salinidad. Por tanto, con esa actuación el comportamiento de la salinidad y su variabilidad y distribución en el estuario no diferirá significativamente de sus valores actuales.

-¿El dragado inferior a un metro que plantea Puertos del Estado se podría hacer?

-El dragado menos profundo no daría nuevos problemas en la salinidad y en la turbidez pero sí lo haría en las márgenes y la morfología del estuario (que afecta a Doñana), y no ayudaría (no empeoraría) a mejorar el estado ecológico del estuario.

-¿Toda la responsabilidad para controlar la salinidad recae en el manejo del agua dulce?

-Partiendo de las condiciones actuales del estuario, con y sin ejecución del dragado de profundización, la salinidad y su variabilidad actual sólo cambiarán si se modifica la descarga de agua dulce. Si se ejecuta el proyecto previsto de modernización del arroz y no se mantienen las descargas que actualmente se dedican al riego, el estuario acusará una salinización durante esas épocas y unas aún menores tasas de renovación del agua con el consiguiente aumento del deterioro de su calidad. A la larga se convierte en un peligro para el cultivo del arroz, ya que la intrusión salina y el deterioro ambiental pueden aparecer también en las aguas subsuperficiales y el nivel freático, y lo harían con mayor intensidad de la actual, requiriendo una revisión de las dotaciones de agua actuales. Los arroceros conocen bien las consecuencias.

-¿Cómo interfieren e interaccionan el dragado de profundización y la modernización del arrozal en la turbidez?

-El estuario del Guadalquivir es uno de los más turbios del mundo. Cuando no hay crecidas, la turbidez actual y su variabilidad se debe a la acción de la marea sobre el fondo y las márgenes del cauce principal. Con el cauce dragado y una protección de márgenes teniendo en cuenta la dinámica mareal, la turbidez será similar a la actual, muy alta. Las concentraciones de sólidos en suspensión en el agua, incluso cerca de la superficie, son de 600 mg/l. En el mundo sólo el del Ganges supera esos valores.

-¿La turbidez es la misma en todo el estuario?

-La turbidez varía en el estuario con dos máximos en su interior: uno a unos 35 kilómetros de la desembocadura y otro en el kilómetro 60 variando su posición hasta la presa de Alcalá del Río. Hay más turbidez en mareas vivas que en mareas muertas. Esta elevada turbidez inhibe la transmisión de la luz en el agua, afectando el balance entre consumo y producción de materia orgánica, y, por tanto de oxígeno. En la actualidad el estuario consume mas oxígeno del que produce su biota vegetal, y no hay luz suficiente para hacer la fotosíntesis ya en el primer metro de agua, afectando severamente el estado ecológico de las aguas del estuario. Para controlar la turbidez se necesita más agua dulce de forma continuada.

-¿Cuál es el estado ecológico actual del estuario?

-Los datos medidos en el periodo 2007-2011 en más de 14 puntos fijos del estuario indican que concentraciones de oxígeno por encima de 9 mg/l sólo se observan en los 25 kilómetros más próximos a la desembocadura. En el resto del estuario, durante más del 80% del año, la concentración de oxígeno está por debajo del umbral que daña la biodiversidad (4,6 mg/l), y con regularidad por debajo de 2,9 mg/l (umbral de hipoxia, el oxígeno disponible limita procesos necesarios para la vida). Cerca de Sevilla se observa hipoxia tres meses al año, y con cierta frecuencia condiciones de anoxia (0,5 mg/l), es decir ausencia de oxígeno. Estas condiciones son devastadoras para la biodiversidad del estuario. La concentración de CO2 es alta y el pH bajo, afectando la capacidad de organismos acuáticos para fabricar sus esqueletos de carbonato cálcico. Estas condiciones tienen importantes consecuencias en las pesquerías y el marisqueo en la desembocadura y su entorno. Desde junio a diciembre de 2008 se detectó concentración de microcistinas (cianobacterias tóxicas) que afectó a amplias zonas del estuario. En el estudio hay información medida, analizada y cuantificada que indica que las aguas en más de dos tercios del estuario no presentan un buen estado ecológico la mayor parte del año.

-¿Qué pasa con las márgenes y su proyecto de protección?

-Desde Esparraguera al caño de Brenes, el trazado del canal de navegación tiene tres curvas que condicionan la circulación del agua y están afectando la dinámica sedimentaria de ambas márgenes. Este tramo y el siguiente, desde el caño de Brenes hasta Bonanza están en desequilibiro morfológico, que afecta a las márgenes y su posición en el tiempo, es decir a su migración. Los dragados de mantenimiento y profundización alteran este proceso natural. Cuando, por ejemplo, se rectifica y profundiza el tramo entre el brazo de la Torre y el caño de Brenes, en la margen de Doñana, se está trabajando contra la tendencia natural del cauce que intentará rellenar la zona dragada. El proyecto de dragado de profundización debe demostrar que no afectará aún más las márgenes y su dinámica. Para ello, antes de proponer soluciones de protección debe identificar de dónde sale el sedimento que rellena la zona dragada, evaluar la tasa de transporte y de acumulación en la zona y cuantificar la periodicidad y los costes de los dragados de mantenimiento que la nueva profundización acarreará y sus consecuencias. Lo que se hace en un tramo del cauce tiene repercusión en los restantes.

-¿Y en la desembocadura?

-Las actividades humanas han dejado reducido el estuario a un “canal y unos pocos caños”. Han desaparecido prácticamente los llanos mareales, las zonas de pequeña pendiente que se inundan con la marea y que contribuyen a controlar la circulación mareal y la calidad de sus aguas y su estado ecológico. Sin ellos la marea transporta hacia el mar menos arena que la que introduce el oleaje procedente de las playas de Doñana. Entra por la margen derecha hacia el interior del estuario, empujando el agua hacia la margen izquierda. Es fácil observar en imágenes de google que en los últimos 15 kilómetros del cauce se está inscribiendo un nuevo meandro que afectará a toda la desembocadura, el canal de navegación y las infraestructuras en ese tramo de estuario. El proyecto de protección de márgenes debe considerar este comportamiento, pronosticar su evolución y determinar el efecto de los dragados y de la posible protección de márgenes y de las mayores crecidas esperables.

-Dígame claves del estuario.

-La cantidad, calidad y secuencia temporal de descarga de agua dulce determina la salinidad y la turbidez en el estuario y su variabilidad temporal, que condicionan el estado ecológico de sus aguas y los recursos del estuario. Turbidez y erosión de márgenes están relacionadas con la acción de la marea y la gestión del dragado. La capacidad del estuario de autorregularse ante un desequilibrio temporal depende de la contribución de los llanos mareales a la circulación de agua y la disponibilidad de agua dulce. Conviene no olvidar que la descarga actual de agua dulce es insuficiente para mejorar el estado ecológico de las aguas del estuario del Guadalquivir, y en el futuro está amenazada por el proyecto de modernización del arroz.

-¿El Puerto, la Confederación y la Junta deben hablar antes de ejecutar los tres proyectos?

-No es recomendable, ni tecnológicamente correcto redactar y ejecutar los proyectos de profundización, de protección de márgenes y de conducción de agua al arrozal por separado y seguir gestionando el estuario como si el arrozal estuviera en Constantinopla y el canal de navegación en Washington. El método científico y la ciencia no generan opiniones sino conocimiento que ha sido sometido a un proceso de evaluación con reglas y arbitraje aceptados por la comunidad científica. Los gestores y los ciudadanos deben valorar nuestro trabajo y aplicarlo más allá de conveniencias coyunturales, pues se cometen muchos más fallos y más peligrosos por ignorar lo que ya se sabe que por lo que se desconoce.

-¿Hay que hacer más estudios del estuario?

-Estamos en el siglo XXI, hay un estudio riguroso, con las series de medidas de la dinámica ambiental del estuario del Guadalquivir más completas y más fiables de las que se dispone hoy. Se han invertido en él más de dos millones de euros públicos. Las instituciones que gestionan el estuario deben aplicar lo que ya se sabe o explicar a los ciudadanos por qué no lo aplican. Por favor, no ignoren el informe y no se escuden en la economía “cortoplacista” para tomar decisiones. El estuario es un bien de todos los españoles y un patrimonio ambiental universal, respétenlo, gestionen desde el conocimiento y den explicaciones en consecuencia.

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