500 tractores y 2000 arroceros contra el dragado del Guadalquivir

Más de 500 tractores y 2.000 arroceros, pescadores e isleños, convocados por la UPA-A, la Asociación de Regantes de Andalucía (Areda) y la Asociación de la Pesca y Acuicultura del entorno de Doñana y del Bajo Guadalquivir (Pebagua), se han manifestado hoy en contra del dragado del Guadalquivir. EFE. 11/12/14

Con una protesta histórica en defensa del cultivo del arroz y del sector de la pesca del cangrejo, muy importantes para la economía de las Marismas del Guadalquivir, las organizaciones convocantes de la manifestación han calificado de “proyecto fracasado” el dragado.

En un comunicado, consideran que el dragado del río incumpliría “a todas luces” las normas medioambientales comunitarias, como lo indican los distintos informes científicos y, particularmente, el Consejo de Participación de Doñana, cuya despensa para alimentar a millones de aves es proporcionada directamente por las 38.000 hectáreas de arroz que se cultivan en la zona.

Y es que los datos evidencian la importancia de un cultivo clave para las Marismas del Guadalquivir, como es el arroz, con 850 explotaciones, 38.000 hectáreas cultivadas, que produce 320.000 toneladas y deja más de 500.000 jornales, con tres cooperativas y dos industrias particulares.

Además, el dragado representaría la desaparición de la pesca del cangrejo, una actividad económica que genera otros 150.000 jornales al año, con una producción de tres millones de kilos, y un volumen total de negocio que supera los veinte millones de euros, según denuncian las organizaciones en un comunicado.

Recuerdan que Sevilla es la principal zona productora arrocera de Europa y que España es el segundo país exportador de cangrejo de río del mundo, por detrás de China.

El secretario general de la UPA-Andalucía, Agustín Rodríguez; el representante de la Areda, Fernando Pallarés, y el presidente de Pebagua, Valentín Murillo, han coincidido en señalar que ni siquiera el plan de modernización ni el proyecto de protección de márgenes paliarían los efectos de un posible dragado